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domingo, 24 de octubre de 2010

LUCAS 18,9-14

Cuando miro a mi alrededor me doy cuenta que existen algunos esposos que se sienten seguros de su esposa y entonces, le alzan la voz, la maltratan... veo también algunos hermanos pentecostales que condenan y desprecian a los demás... veo mi país que compra armas, porque se quieren sentir más seguros... Todas estas son falsas seguridades, porque la verdadera seguridad no se compra con trabajo, cosas, ni comportamientos... La verdadera seguridad la regala Dios, por puro amor.
Yo puedo ser un fariseo y vanaglorierme que yo si me salvo, que si pago el diezmo, si ayuno, si cumplo la norma... Pero lo que la Palabra me pide es: sentirme frágil, débil, pecador en Dios amor. Me pide que sea humilde. Que mire mi interior y ponga la confianza en él, no en las cosas externas. Que mi oración sea desde el corazón, sin mucha palabrería... para que Dios se pueda enaltecer.

lunes, 7 de septiembre de 2009

LUCAS 6,6-11


«Yo les pregunto está permitido en sábado hacer el bien o el mal? ¿Está permitido salvar una vida o destruirla? La respuesta ya está allí. Lo más importante es hacer el bien y salvar la vida del hermano. Y frente a esto no interesa el día (domingo, lunes…) ni el lugar (templo, la sinagoga, la calle…), ni las demás personas (escribas, fariseos…). Lo que importa es el bien de la persona. El bien de ti José, de ti María, Isabel, Antonio, William…

Se puede decir que todas las religiones buscan orientar hacía el bien a los seres humanos y gozan de credibilidad para llevar a cabo dicho propósito. Es una realidad, si nosotros creemos en Dios, necesariamente tendremos que orientar a los demás hacía el bien.

Hoy es más fácil ver un pluralismo religioso, porque encontramos en internet, en los libros, en los a amigos… información, información… sobre éste asunto. Por ejemplo: el islamismo que con el Corán propone la justicia, la veracidad y las buenas obras… El budismo que propone la superación del dolor humano. El hinduismo el cumplimiento del “dharma” (camino adecuado, camino de grandes verdades) El confucianismo, a veces también llamado confucionismo, que busca preservar el orden cósmico y, consecuentemente el bien del ser humano.

Otras religiones nacidas de la reforma con Martín Lutero, igualmente proponen el bien del ser humano. E incluso todos los nuevos movimientos pentecostales, neopentecostales y demás… también buscan el bien del ser humano.

Se escucha decir en la gente sencilla de nuestro pueblo: “Lo importante es que deje la borrachera, los vicios y cambie realmente su vida” generalmente, no interesa tanto una sólida teología, ni una doctrina milenaria… la gente se va por lo elemental, lo rutinario… busca muchas veces que se le escuche, que se le dé un espacio para aprender, compartir, evangelizar… para convertirse.

Por eso, la propuesta de Jesús, sigue siendo válida. Jesús se hizo cercano (se encarnó) vivió como nosotros, participó de la lectura y explicación de la palabra en la sinagoga. Dio testimonio de su vida con hechos concretos.
Que tenga un maravilloso día, un abrazo